lunes, 10 de agosto de 2020

Jeff Wayne's Musical Version of The War of the Worlds (1978)

Una verdadera obra de arte de la era contemporánea, la monumental "Versión Musical de La Guerra de los Mundos" a cargo de Jeff Wayne sobre la famosa novela  homónima, de H. G. Wells de 1898. Wayne anteriormente se había destacado como compositor de "jingles" para TV durante la década de los 70s. Para este álbum reunió a varios músicos del ambiente del rock, destacándose los y las vocalistas, con sus personalidades inquietas y disimiles a la vez como, Justin Hayward (de los Moody Blues), Phil Lynott (Thin Lizzy), Julie Covington, David Essex y Chris Thompson y Richard Burton como narrador. Dentro de un terreno marcadamente de progrock, sinfónico, teatral y de opera rock, se destaca un interesante criterio electrónico realmente adelantado para la época. El doble álbum de concepto narra los sucesos del libro no como una mera banda sonora para un montaje escénico, así que la escala del proyecto es inmensa desde su mero planteamiento: Wayne utiliza leitmotives al estilo de Richard Wagner en "El anillo del Nibelungo", siendo obviamente la instrumentación orquestal con guitarras y synts la que cubre el esplendor de la obra , de la mano de increíbles efectos sonoros para la maquinaria extraterrestre.

La historia de este clásico es muy conocida. A finales del siglo XIX llegan a la tierra inmensas naves en forma de cilindro que se estrellan en Inglaterra, al parecer procedentes de Marte. Esta historia cobro gran impacto en la sociedad tras la pantomima que se le ocurrió a Orson Wells de relatar estos sucesos por la radio, causando un verdadero pánico general, trascendiendo a su audiencia, generando un fenómeno posterior de la creación del mito que millones de estadounidenses se asustaron con la invasión de extraterrestres.

"The Eve of the War", "La Víspera de la Guerra" es la obertura del álbum. Comienza con el narrador (el famoso actor Richard Burton que cumple la función de "El Periodista") relatando la cita de H. G. Wells: "Nadie habría creído, en los últimos años del siglo diecinueve, que los asuntos humanos estaban siendo observados desde los mundos eternos del espacio. Nadie podría haber soñado que estábamos siendo examinados mientras alguien con un microscopio estudia criaturas que pululan y se multiplican en una gota de agua. Pocos hombres incluso consideraron la posibilidad de vida en otros planetas. Y, sin embargo, a través del golfo del espacio, las mentes inmensamente superiores a las nuestras miraban esta tierra con ojos envidiosos, y lenta y seguramente, trazaron sus planes contra nosotros ...". De inmediato estalla con una potentísima orquestación que se torna sorpresivamente en un ritmo cercano al "dance" a la cual se le van agregando una riquísima variedad de instrumentos, emulando la inminente expiación marciana y la infortunada noticia en la Tierra ante una posible invasión. Promediando casi la mitad de la obertura el narrador relata el arribo marciano entre erizantes efectos de sonidos. "Siendo la medianoche del 12 de Agosto: una gran masa de gas verde luminoso surgió de Marte y aceleró hacia la Tierra. A través de doscientos millones de millas de vacío, invisiblemente lanzándose hacia nosotros, llegó el primero de los misiles que traían tanta calamidad a la Tierra. Mientras observaba, había otro chorro de gas. Era otro misil, comenzando en su camino ...". Luego se da paso a la siempre cálida y cautivante voz de Justin Hayward (cumpliendo la función de "Los pensamientos cantados de El Periodista") para la parte cantada:". Las posibilidades de que algo venga de Marte son de un millón a uno ... Pero aún así, ¡vienen!!!!". Hacia el final la aparente tranquilidad de la población se encuentra representada por unos característicos efectos que bien corresponden al arribo marciano.

"Horsell Common and the Heat Ray" ("El rayo de calor en la plaza Horsell") es la pieza hipnótica que describe el cráter que impacta en la plaza Horsell y los peligros que asoman desde el. Una vez mas con esos prominentes efectos de nave marciana . El periodista nos narra: "A la mañana siguiente, una multitud se reunió en el Común, hipnotizada por el desenroscado del cilindro. Se proyectaron dos pies de tornillo brillante cuando, de repente, la tapa se cayó. Dos ojos luminosos en forma de disco aparecieron sobre el borde. Un enorme bulto redondeado, más grande que un oso, se levantó lentamente, brillando como el cuero mojado. Su boca sin labios tembló y se agitó, y los tentáculos en forma de serpiente se retorcieron cuando el torpe cuerpo se agitó y palpitó ...". Magníficamente el arsenal de sintetizadores de Wayne refleja como los  rayos desintegradores de los marcianos con forma de pulpo, reducen a cenizas a los curiosos que se acercan a mirar el misterioso cilindro. Más tarde, ese mismo día, dos compañías de soldados llegan al parque y forman un cordón con artillería alrededor del cráter. El periodista regresa a su casa y se queda dormido, mientras en el cielo se ve una luz verdosa... el segundo cilindro llega.

The Artilleryman and the Fighting Machine ("El artillero y la máquina de guerra"). Nos muestra el encuentro de El Periodista con un joven artillero y sus diversas impresiones sobre la invasión. Pero lo mas importante de todo es la aparición de las terribles maquinas de guerra de los marcianos. Gigantescas masas con cúpulas de metal con altísimos trípodes desde donde los marcianos gritan sus alaridos de guerra y destrucción: ULLA!!!, ULLA!!. El Artillero percata al periodista que un segundo cilindro se acerca a Londres lo que lo alerta a dirigirse allí ya que su novia Carrie y su padre se encontraban en dicha ciudad. Es así que ambos emprenden su camino allí . En el camino paran en una posada en Byfleet que estaba desierta. Pero de pronto vislumbran seis cañones con artilleros esperando. Cañones, arcos y flechas contra el rayo de calor, ignorantes estos de su verdadero poder destructivo. Corren hacia el camino de Weybridge, donde aparecen cuatro máquinas de guerra marciana. Una quinta máquina bordea en el horizonte. Los cañones disparan. decapitando una de las máquinas y explotando a uno de los marcianos. El rayo de calor ataca al pueblo. La gente corre, el artillero los sigue y el narrador se arroja al río y la máquina destruida cae a su lado. Los marcianos lanzan su grito de guerra ante la gente: ULLAaAaaA!!. El periodista se acerca a la orilla del río y casi es aplastado por una de las máquinas de guerra y frente a los marcianos esperaba su inminente muerte. Pero los invasores se dispusieron a recoger los restos de su compañero caído, mientras que se da cuenta de que sobrevivió de milagro. Este increíble combate se plasma con un sinnúmero de pasajes sumamente incidentales. Apreciaremos unos ensordecedores efectos de voz para los "ULLA" de los marcianos, guitarras sintetizadas y teclados entre efectos de disparos, como así también segmentos orquestados matizando asombrosamente a un verdadero show sonoro.

La llegada del periodista a Londres es abordada en la sabionda y melancólica "Forever Autumn". El periodista comienza describiendo el panorama apocalíptico de su llegada a la ciudad: "Durante tres días luché por caminos llenos de refugiados, personas sin hogar, cargados de cajas y paquetes que contenían sus objetos de valor. Todo lo que tenía valor para mí estaba en Londres. Cuando llegué a su casita de ladrillo rojo, Carrie y su padre se habían ido ...". Esta amarga desdicha ante la perdida de su amada y seres queridos, es cantada por supuesto por la voz de Justin Hayward que se encarga de el canto de El Periodista, que ante tanto dolor se ve abocado a la triste idea de dirigirse hacia el este, hacia el océano, con la única esperanza de supervivencia: un barco que lo saque de Inglaterra. Camino al puerto, junto a la masa de población evacuando, observa los imponentes trípodes marcianos vadeando el Támesis. Cortando  los puentes de Waterloo y de Westminster como si fueran papel y otro apareciendo sobre el Big Ben, la melodía se va tornando transformándose en el lei motiv de guerra. Al tiempo que describe:  "Nunca antes en la historia del mundo una masa tan grande de seres humanos se había movido y sufrido juntos. Esta no fue una marcha disciplinada, fue una estampida, sin orden y sin un objetivo, seis millones de personas, desarmadas y sin provisiones, conduciendo de cabeza. Fue el comienzo de la derrota de la civilización, de la masacre de la humanidad ...".Aun así la coda de la acongojada balada hace honor a la circunstancia. El barco estaba lleno, y peor aun al mirar entre el gentío abordo vislumbra a su amada Carrie mirándolo a los ojos. Ella al verlo, hace lo imposible para bajarse del barco, pero la rampa ya está levantada y el barco finalmente zarpa.

Cerrando el disco 1 "Thunderchild" enganchada dramáticamente con "Forever Autumn". Mientras el barco se alejaba de Londres , se acercan al mar cuatro maquinas de guerra marcianas. De la nada la gente que estaba en el puerto ve aparecer al barco "Thunder Child" que se dirige al ataque de los marcianos. La arenga de la gente gritando "Vamos Thunderchild!!!" es cantada por Chris Thompson que representa  "La Voz de la Humanidad". Los marcianos liberaron su humo negro, pero el barco aceleró, cortando una de las figuras de uno de los trípodes. Al instante, las otras maquinas levantaron sus rayos de calor y derritieron el valiente corazón del "Niño de Trueno" ... mientras la gente gritaba: "Adiós Thunderchild...Adiós Thunderchild!!". Al final se oye la narración de el periodista: "Cuando el humo se disipó, el pequeño vapor había alcanzado el brumoso horizonte, y Carrie estaba a salvo. Pero el Thunderchild se había desvanecido para siempre, llevándose la última esperanza de victoria de el hombre. El cielo plomizo estaba iluminado por destellos verdes, cilindro tras cilindro, y ya no quedaba nadie ni nada para luchar contra ellos. La tierra pertenecía a los marcianos ...". Acompañada por esos efectos de invasión  que habían aparecido ya en el ataque a Horsell Common la Tierra irreverisiblemente cae bajo el dominio marciano.

El segundo disco en conjunto fue bien titulado "La Tierra cae en poder de Los Marcianos". En "The Red Weed (Part 1)" ("La maleza roja") la música nos contagia con una atmósfera de dominación, con ciertos hálitos de esperanzas. El Periodista narra: "Al día siguiente, el amanecer era de un rojo brillante y ardiente y deambulé por el paisaje extraño y espeluznante de otro planeta; porque la vegetación que le da a Marte su apariencia roja había echado raíces en la Tierra. Así como el hombre había sucumbido a los marcianos, así nuestra tierra ahora sucumbió a la hierba roja ..." Es así que la tierra sucumbe ante esta hierba que todo lo cubre. El agua, en los campos, sobre los animales, la hierba roja comenzaba arrastrarse dondequiera, como un animal rojo y viscoso. El Periodista explora lo que antes fuera un lugar al sureste de Londres donde, entre las ruinas de una iglesia, encuentra un cuerpo, el del párroco, y decide enterrarlo, ya que no quiere dejarlo a merced de la hierba roja. Se oye un grito de mujer y el párroco abre los ojos. Esto da pie al siguiente track, un muy buen exponente del llamado "rock teatral": "The Spirit of Man", que es una larga discusión filosófica/ religiosa entre el párroco Nathaniel (interpretado por el gran Phil Lynott) y su esposa Beth . Fiel a su religiosidad acusa a los marcianos y que nada podrían hacer contra el mandato de Dios, diciendo que son "demonios", inclusive que su esposa es uno de estos. Ella intenta convencerlo de que el espíritu humano conseguirá sobrevivir y de que habría algo de esperanza para todos, en algún lugar del espíritu del hombre, de restaurar a la vida el amor que solían conocer. Se refugian en una cabaña, mientras el humo negro se extendió, rodeándolos. Entonces una máquina de combate cruzó el campo, rociando chorros de vapor que convirtieron el humo en un espeso polvo negro. Sorpresivamente este debate cantado es interrumpido por otro cilindro que ataca a la cabaña dejándolos entre escombros. El Periodista relata: "Los marcianos pasaron la noche haciendo una nueva máquina. Era una araña metálica rechoncha con enormes garras articuladas Pero también tenía una capucha en la que se sentaba un marciano. Lo vi perseguir a algunas personas por un campo. Los atrapó ágilmente y los arrojó a una gran canasta de metal sobre su espalda."Beth estaba muerta , dejando a Nathaniel luchando con sus dudas ante el compadecimiento de El periodista.

Con la misma ambientación que su parte 1 "The Red Weed, Pt. 2" narra como los marcianos al noveno día, se alimentaban de los restos de la población . Dentro del capó de la nueva máquina extraían sangre fresca y viva de hombres y mujeres y se la inyectaban en sus propias venas. Trastornado , El párroco se envalentona diciendo que es una señal y enfrenta a los marcianos diciendo que los destruirá con sus oraciones y que los quemara con su santa cruz. El ojo curioso de un marciano apareció en la rendija de la ventana, y una garra amenazadora exploró la habitación. El periodista arrastra al cura hasta el deposito de carbón de la cabaña donde sin embargo esta garra logra capturar al clérigo, en estado de inconsciencia. Aun así logra escabullirse y mira a través de la ventana bloqueada por la enredadera roja, dándose cuenta que los marcianos se habían marchado. La hierba roja cubría cada trozo de tierra, pero una suave brisa la mantenía balanceándose y aun se percibía la dulzura del aire. De nuevo volvía a Londres, recorriendo pueblos y ciudades en ruinas ennegrecidas. El imperio del hombre había caído, tomado rápidamente y sin error por estas criaturas que estaban compuestas enteramente de cerebro. Sin ser obstaculizados por los complejos sistemas que componen al hombre, fabricaron y utilizaron diferentes cuerpos según sus necesidades. Nunca se cansaron, nunca durmieron y nunca sufrieron, ya que hace mucho tiempo que eliminaron de su planeta las bacterias que causan todas las fiebres y otras enfermedades.

El paisaje escarlata se apodera en la obertura con esos particulares efectos de sonidos tan punzantes del siguiente track, "Brave New World". De la nada se interrumpen con la aparición una vez mas de "El Artillero" que le dice que se marche, ya que es su territorio, pero no tardan en reconocerse. Sobresalen los trágicos y ambiciosos arreglos orquestales y sobre todo los exquisitos y filosos trabajos de guitarra de Chris Spedding. Todo es un inmenso lienzo donde el Artillero puede pintar el futuro de la humanidad: "Vamos a construir un mundo completamente nuevo para nosotros. Mira, nos aplauden y estamos muertos, ¿verdad? Entonces, tenemos que hacer una nueva vida donde nunca nos encuentren. ¿Sabes donde? Subterránea. Debería verlo allí abajo, cientos de millas de desagües, dulces y limpios ahora después de la lluvia, oscuro, silencioso, seguro. Podemos construir casas y todo, empezar de nuevo desde cero. ¿Y qué tiene de malo vivir bajo tierra, eh? No ha sido tan bueno vivir aquí, si quieres mi opinión.". Su sueño de un nuevo y valiente mundo es planeado minuciosamente para enaltecer el espíritu de sobrevivencia humana: "... En un mundo nuevo y valiente, con solo un puñado de hombres, empezaremos ... ¡volveremos a empezar! ¡Todo de nuevo! ¡Todo de nuevo! ¡Todo de nuevo!. Construiremos tiendas, hospitales y cuarteles, justo debajo de sus narices, justo debajo de sus pies. Todo lo que necesitamos: bancos, cárceles y escuelas. Enviaremos grupos de exploración para recolectar libros y otras cosas, y luego, como tú, les enseñaremos a los niños. No poemas y basura; ciencia, para que todo funcione. Construiremos pueblos y ciudades y ... ¡y jugaremos al cricket entre nosotros! Escucha, tal vez algún día capturemos una máquina de combate, eh, aprendamos a hacerlas nosotros mismos... Mira, el hombre nace en libertad, pero pronto se convierte en esclavo, en jaulas de convención desde la cuna hasta la tumba. Los débiles caerán en el camino, pero los fuertes se salvarán. En un mundo nuevo y valiente, con solo un puñado de hombres, ¡Empezaremos de nuevo!". En el sótano había un túnel de apenas diez metros de largo. Le había llevado una semana excavar. Podría haber cavado tanto en un día, y de repente tuvo su primer indicio del abismo entre sus sueños y su poder. Tanto trabajo hace al Artillero darse un "break" , y es asi que bebieron champagne y jugaron al poker, y mas tarde le siguió hablando de sus planes. Pero el periodista vislumbro a lo lejos mas figuras de trípode moviéndose y la hierba roja brillando y es así que decide dejar al extraño soñador y continuar su camino.

"Dead London" es su llegada a la arrasada ciudad con el paisaje de destrucción a su alrededor. Había una docena de cadáveres en la carretera de Euston, sus cuerpos ablandados por el polvo negro. Todo estaba en silencio, las casas cerradas y vacías, las tiendas cerradas, pero los saqueadores se habían servido de vino y comida, y afuera de un joyería, algunas cadenas de oro y un reloj estaban esparcidos por el pavimento. Se sentía intensamente cansado, con dolor de pies, hambriento y el llanto se apoderaba de el en medio de la fantasmal Londres . Era atraído inexorablemente por unos gritos: "Ullaaaaa!", pero estos ahora eran mas agónicos. Avanzando sobre la destruida Londres descubre la maquina de combate desde donde provenían los aullidos, sobre los arboles de Primrose Hill y una segunda sobre el canal de Regent. Entre la desolación el sonido ceso (como así también la música) . Tras el silencio comienza a sonar el leimotiv de la obertura , "The Eve of the War". Una necia determinación se apodero de el: entregar su vida a los marcianos. Pero descubre una bandada de pájaros negros que volaban y que se agrupaban hambrientos alrededor de la maquina, despellejando algo rojo . Mas adelante en la cima de la colina de Primrose, descubre el campamento marciano con sus maquinas volcadas y allí las criaturas muertas, asesinadas. Ni todas las artillerías, ni los conmovedores espíritus de los hombres hubieran contado con la mas humilde e infalible de las armas que contaba la Tierra contra el invasor: las bacterias. ¡Bacterias diminutas e invisibles!, nuestros microscópicos aliados!!.

Unas exóticas percusiones con raros efectos abren el " Epilogue, Pt. 1 ". Una armonía triunfal y de alivio parece expresar el fin de todos los tormentos. A medida que la vida vuelve a la normalidad, la cuestión de otro ataque desde Marte causa preocupación universal. ¿Nuestro planeta está a salvo o este tiempo de paz es simplemente un respiro? . El segundo epilogo se ubica años mas tarde en la década de los 70s donde llegan las primeras sondas a Marte . Este tema final no es mas que una trasmisión desde el control de la NASA en Pasadena, Bermudas y Houston. La trasmisión va marchando bien y se describe un campo de dunas en suelo Marciano. De pronto, se corta comunicación con una de las sondas. Mientras investigan, la segunda sonda se pierde. Pasadena pierde contacto con Bermudas, Houston, y con las estaciones de seguimiento. De repente, se observa una llamarada verde que viene de Marte y también se corta el contacto con Pasadena... dejando por supuesto un final trágico de cara a una próxima invasión.

Una obra inigualable, nunca un disco de concepto o "opera rock" había llevado tan ocurrentemente los elementos de la ciencia ficción como Jeff Wayne lo logra en gran parte de los pasajes mas incidentales. Como estrategia de promoción del álbum en 1978, se distribuyó a las estaciones de radio un álbum resumido que contenía "Ediciones de radio". Se tuvieron que agregar intros y finales especiales a ciertas pistas porque simplemente no fueron pensadas para radio. El álbum "air play" resultó tan bien que en 1981 CBS decidió lanzarlo como "Highlights from Jeff Wayne's Musical Version of The War of the Worlds". En 2012 sale "Jeff Wayne's Musical Version of The War of The Worlds - The New Generation", reinventado y re grabado con nuevos músicos y la participación del actor Liam Nesson como "El Periodista". Este elenco de actores y músicos siempre fue cambiante, pero han presentado la obra en todo el mundo a través de los años, con un correspondiente montaje en escena fuera de lo común, con efectos de luces y espectaculares representaciones de las "Fighting Machines". Otro relanzamiento destacable fue el de 2000. Una colección de remezclas de pistas del álbum original, incluidas varias utilizadas en el juego de computadora de 1998, en un CD doble titulado "The War of the Worlds: ULLAdubULLA — the Remix Album".



Lista de Temas:

 Disco 1 ("The Coming of the Martians")

 1. The Eve of the War 
 2. Horsell Common and the Heat Ray 
 3. The Artilleryman and the Fighting Machine 
 4. Forever Autumn 
 5. Thunder Child

 Disco 2 ("The Earth Under the Martians")

 1. The Red Weed (Part 1)
 2. The Spirit of Man
 3. The Red Weed (Part 2)
 4. The Artilleryman Returns
 5. Brave New World
 6. Dead London 
 7. Epilogue (Part 1)
 8. Epilogue (Part 2) (NASA)


2 comentarios:

Guitarradeplastico,scraping oddities dijo...

una maravilla,los primeros segundos temi otra musiquilla disco pero no es asi

Florencio dijo...

Hostia, acabo de abrir el blog y me encuentro con esta maravilla. Os diria tantas cosas de esta obra de arte.
Pero se me ha venido a la memoria, como fue la primera vez que la escuche ( Radio Nacional ) y que por cierto la grabe en un radiocasette SANYO, por supuesto Mono , que traje de Ceuta y que todavia conservo la cinta. En definitiva una delicia