sábado, 28 de abril de 2018

Carlos Gardel - Bandoneón Arrabalero (Su Obra Integral Vol.15)


Llegando al volumen 15 de la obra integral de "el Morocho del Abasto", nos tropezaremos con un compendio que ubica a la temática mas autentica hasta ahora. Simplemente un Gardel puramente arrabalero. En esta ocasión le canta a el tango del arrabal, y en especial a este instrumento típico en el genero: el bandoneón. El arrabal, es como comúnmente llamaban a los suburbios o a los "barrios bajos". No estaban dentro de las jurisdicciones urbanísticas o municipales. Tantas veces aparecido en las letras e historias tangueras, se desglosan un gran numero de historias arrabaleras que decoran los tangos de este decimoquinto volumen. El bandeoneón, instrumento por excelencia en el tango y sus vertientes, había llegado a el Rio de La Plata desde Alemania a través de marineros e inmigrantes. Un prototipo inicial o quizás un familiar directo fue la concertina. Fue diseñado inicialmente como evolución de instrumentos de lengüetas sueltas. En Bs As, Rosario y Uruguay se lo vincula estrechamente al tango, pero en zonas de la Mesopotamia argentina, contribuyo a caracterizar el sonido de interesantes géneros como lo es el Chamamé.

"Taconeando" la angustia arrabalera hecha canción y por supuesto, el bandoneón, participante de lujo. De Pedro Maffia y José Horacio Staffolani, una descripción única de los tiempos del arrabal. Un tango milonga, de marcado ritmo, muy bailable. Se enfocaba en típicas vivencias arrabaleras: "Vengan a ver... el bailongo se formó en su ley a la luz de un gran farol medioeval. Todo el barrio se volcó en aquel caserón, bajo el parral, a bailar, y al quejarse el bandoneón se escuchó, tristes las notas de un tango, que nos hablaba de amor, de mujer, de traición, de milongas manchadas de sangre, de sus malevos y el Picaflor... Tango brujo de arrabal, triste son que se agita en el misal de un querer y en la lírica pasión del matón". Se estrenó el 14 de Febrero de 1931 en el Teatro San Martín con la propia orquesta típica de Maffia. De allí este tango pasaría a la inmortalidad, ya sea por la mano de Gardel, y por su característica impronta bailable, pero mas que nada cuando el 15 de agosto de 1979, Beba Bidart inauguraba "Taconeando", su coqueto local, haciendo de él un reducto de tangueros y amantes de esta bella y sensual música. Ubicado en Balcarce al 700, en el corazón del barrio de San Telmo. Traía una novedad: además del espectáculo artístico, la posibilidad de que el público bailara, convirtiéndose en todo un clásico de la noche porteña.

Con música de Enrique Delfino y letra de Julio Cantuarias, el tango "Padrino pelao", una particular historia arrabalera hecha sainete. Forma parte de una serie de quince cortometrajes cada uno sobre una canción, con dirección de Eduardo Morera y producción de Federico Valle, uno de los pioneros del cine sonoro latinoamericano con sonido óptico, fue así uno de los primeros "videoclips" de la historia del cine. Se lo ve a Gardel interpretando el tango junto a Aguilar, Ángel Domingo Riverol y Guillermo Barbieri, pero sin que estos guitarristas aparezcan en escena. Se trata de una imagen fija de Gardel cantando, con un fondo negro, que saluda con su particular sonrisa, al finalizar como si estuviera en el teatro.

La bonanza que acredita la historia de "Giuseppe el Zapatero", no es otra que la viva imagen de la vida de los honestos trabajadores (inmigrantes en este caso) de las primeras décadas del siglo XX en el país. Un ejemplo de honestidad que deberíamos recuperar. Aquella posibilidad de ascenso social, para los sectores populares, que únicamente es posible a partir del esfuerzo personal:"É tique, tuque, taque. Se pasa todo el día, Giuseppe el zapatero, alegre remendón. Masticando el toscano “Per far la economía” Pues quiere que su hijo estudie de doctor. El hombre en su alegría no teme al sacrificio... así pasa la vida contento y bonachón...". "Al Mundo le falta un tornillo" gran tango argentino uruguayo con música José María Aguilar Porrás (uno de los sobrevivientes del viaje final de Gardel) y letra de  Enrique Cadícamo, una semblanza de la crisis de 1930 con los modismos del lunfardo a flor de piel. Seria una profecía para Discépolo esta especie de "proto-cambalache" (por que saldría al año siguiente en el 34) que data de 1933, parece haberse escrita ayer nomas, y nos invita con su semántica a descubrir este riquísimo  lunfardo entre varias de sus lineas. Ya desde el titulo la expresión tiene un toque lunfardesco, desde su origen español. En efecto, "tener flojos los tornillos" o "faltarle a uno un tornillo", para los españoles ha significado "tener poco seso'"; para los argentinos, quiere decir, derechamente, "estar loco". Es una frase lunfarda, por adopción y con tal modificación impuesta por el uso, sin eufemismo. Y tiene sinnúmero de equivalencias, como "andar mal de la azotea", tener "gente o pájaros en el altillo", "estar rayado" o por supuesto, estar "piantao" o "piantado", o andar "mal de la perilla" o tener "flojas las chapas" y muchas más. Luego, ya desde las primeras frases: "Todo el mundo esta en la estufa, triste, amargao y sin garufa... Neurastenico y cortao, se acabaron los robustos..." vemos que "estar en la estufa" quiere decir estufado, "fastidiado", de el italiano "stufare" tiene la misma semántica, pero igualmente significa "aburrido". "Cortao" es "falto de dinero", que es lo mismo que "andar pato", "ciego", "de la cuarta al pértigo", "sin luz", "seco" o "forfái" o  bien, "en pampa y la vía". Es claro que, en la letra de "Al mundo le falta un tornillo" no se trata del "mondongo" sino del "puchero", y por eso escribió Don Enrique: "Hoy no hay guita ni de asalto/ y el puchero está tan alto/ que hay que usar el trampolín.../ Si habrá crisis, bronca y hambre/ que el que compra diez de fiambre/ hoy se morfa hasta el piolín."

De las mas dolientes historias arrabaleras: "Si se Salva el Pibe" de Caledonio Flores. Cuenta la desdichada fatalidad en la que cae un niño preso de las crueles garras de una terrible enfermedad. El acongojado motivo, parece entenebrecer todo el arrabal. Solo se podría teñir de farra con una milagrosa cura: "Si se salva el pibe, si el pibe se salva, vas a ver la farra que vamos a dar... Traeremos los pibes de todo el contorno y así, en una tarde repleta de sol, llenaremos toda la casa de adornos y daremos juntos las gracias a Dios...". Pero mas triste aun resulta ser "Salto mortal". Cuenta la engañosa historia de amor entre el alegre y suicida payaso y la preciosa écuyère (la amazona o caballista de circo). La relación venia muy bien, hasta que, ambiciosa ella, lo traiciona con "un estanciero". El funesto desenlace, como bien imaginamos , es con el clown saltando desde el trapecio entre sollozos decidido a ser uno con la arena del circo.

El tango que hace honor al titulo de este decimoquinto volumen. "Bandoneón Arrabalero", fue grabado por Carlos Gardel en 1928. Un tango dedicado expresamente a este instrumento por excelencia en el genero. La letra hace foco en el paralelismo de la vida del narrador con el instrumento desde el momento de su encuentro. De los tangos donde aparece el bandonenòn, quizás el mas recordado sea "La Ultima Curda". Pero este ha quedado impreso en el alma tanguera, junto a otros como "Fueye", "Mi bandoneón y yo" o "Che, bandoneón". Pero volviendo a nuestro "Bandoneón arrabalero", su origen encierra una peculiar historia que vale la pena mencionar. El tango es con letra de Pascual Contursi y música de Juan Bautista "Bachicha" Deambroggio, técnicamente. Según Don Enrique Cadícamo esta obra no sería de Bachicha sino de Horacio Pettorossi. Este es el relato de Cadícamo extraido de el libro "Cien tangos fundamentales", (de Oscar del Priore e Irene Amuchástegui): "Al año (1925) de hallarse Pettorossi actuando en la orquesta de Bianco-Bachicha, realizó con el segundo de ellos un negocio no muy recomendable para los autores. El joven guitarrista era un inspirado autor de tangos y una madrugada, cuando ya se habían retirado los habitués y el Palermo comenzaba a levantar las mesas y a cerrar sus puertas, esperó a que terminaran sus compañeros de orquesta de enfundar sus instrumentos hasta emprender la retirada, le propuso al bueno de Bachicha que le escuchara un tango recientemente compuesto por él. Bachicha, extenuado por las horas de tarea, complaciéndole el deseo, se dispuso a escucharlo. El autor comenzó a hacerle escuchar en su guitarra un tema de inspirada línea melódica que despertó sincera admiración en su oyente. Al terminar de ejecutarlo, Pettorossi le preguntó:
—¿Qué te pareció?...
—¡Muy inspirado. Te felicito!... —respondió Bachicha dándole a entender con un enorme bostezo que era hora de irse a dormir—. Pettorossi le respondió a boca de jarro:
—Mil francos...
—¿Qué cosa?... preguntó sorprendido Bachicha.
—Te lo vendo... Esta noche o nunca... —dijo sonriendo el guitarrista.
Bachicha creyendo sacar de un imperioso apuro al bohemio sacó los mil francos y sin darle mayor importancia al préstamo, se lo ofreció gentilmente, pero el guitarrista, sabiendo que no era de los que tenían buena memoria para saldar deudas, desistió del ofrecimiento y repitió inflexible:
—Nada de deudas... Vengan los mil...
Mediante esa suma, la obra "Bandoneón arrabalero", tal era su título, cambió de dueño. Operación cumplida. Hallándose Pascual Contursi, el inspirado vate de paso por París, Bachicha le hizo adaptar los versos y el tango fue mandado a imprimir". Contursi había viajado en 1921 a París y luego volvió en 1927, por lo que seguramente el hecho citado en la versión de Cadícamo no pudo haber ocurrido sino ese año. La sífilis que padecía hizo perder la razón a Contursi, quien con la mente muy afectada fue enviado por sus amigos a Buenos Aires en 1930, permaneciendo internado hasta su muerte.

Es sabido que la frase "Naipe Marcado" alude a hacer trampa en el juego de cartas, pero tambien pasò a ser una especie de persona conocida algo similar a "figurita repetida". Por otro lado puede tratarse  de un individuo dedicado a la trampa, la picardía o el mal comportamiento en la vida social, alguien que debe retirarse de los lugares frecuentados: ..."naipe marcado cuando ya es junao tiene que rajar". De todas formas este tango de letra y música de Ángel Greco se compone por una sabia conjunción entre ese concepto de persona y lo mas significativo, con el hecho de homenajear al mismísimo tango. El tango que bien era lo mas respirable en la porteñeidad misma de calles como Florida y Corrientes, por aquella época estaba desapareciendo. Es así que "Naipe Marcado" con su letra intenta revindicar el genero. Greco como en una estratagema para una amplia difusión (a lo "hit" radiofónico si se quiere) nombra 17 clásicos tangos como para reforzar la pregunta que habita en su estribillo : "¿Dónde te fuiste tango que te busco siempre y no te puedo 'hayar'?". A saber, esos tangos son: "Alma porteña" de Vicente Greco de 1914, "El Chamuyo" de Francisco Canaro de 1913, "De mi flor" de Roberto Firpo de 1914, "Derecho viejo" de Eduardo Arolas de 1913, "El entrerriano" de Rosendo Mendizábal de 1897, "Felicia" de Enrique Saborido de 1907, "El flete" de Vicente Greco de 1913, "Un lamento" de Graciano De Leone de 1917, "Lorenzo" de Agustín Bardi de 1920, "Mano a mano" de Celedonio Flores, Carlos Gardel y José Razzano de 1920, "Pampa" de Francisco Pracánico de 1913, "La payada" de José Luis Roncallo de 1910, "El pensamiento" de José Martínez de 1914, "Rodríguez Peña" de Vicente Greco de 1911, "Sentimiento criollo" de Roberto Firpo de 1913, "El taita" de Salvador Grupillo de 1920, y "Zorro gris "de Rafael Tuegols y Francisco García Jiménez de 1921. En 1943, diez años después de la grabación de Gardel, una campaña de censura impulsada por el régimen militar de ese mismo año, comenzo a censurar algunos tangos, con lenguaje lunfardo, como así también cualquier referencia a la embriaguez y demás hierbas. Se censuró, por ejemplo, parte de la letra de "Cafetín de Buenos Aires" por su supuesto pesimismo y por la comparación entre el cafetín y la madre. Durante el gobierno de Perón, algunas restricciones siguieron y otras quedaron sin efecto. Durante los años 50, continua la censura. En octubre de 1953 se aprobó la "Ley de Radiodifusión n° 14 241" que no tenía previsiones sobre el uso del lenguaje popular en radio, pero las restricciones en alguna medida continuaron. La versión de 1948 de "Naipe Marcado", la de Franscisco Canaro, sufrió varios reemplazos en sus frases, cambiándole totalmente el sentido, por ejemplo: ..."me han informado que te habías piantao" fue reemplazado por "que te has consagrado", o sea que en lugar de haberse ido ("piantao") ahora está "consagrado". Ademas se les cambió los títulos de 2 de los 17 tangos que mencionábamos: "Lorenzo" fue cambiado por "Don Juan" y "Sentimiento criollo" por "Sentimiento gaucho", de autoría de Juan y Rafael Canaro, dos de los hermanos del director de la orquesta que hizo la grabación, Francisco.

Otro tango que sufrió censura y posterior sustitución de letra fue "Al Pie de la Santa Cruz". En la década que fue compuesto este tango, la del 30, las circunstancias políticas, económicas y sociales en la Argentina finisecular, generaron movimientos huelguísticos de singular trascendencia, principalmente en Buenos Aires. A fines del siglo XIX, comenzaron a establecerse los primeros sindicatos y federaciones gremiales. Estos movimientos fueron un tanto espontáneos y en parte liderados por activistas locales pero más extranjeros, que llegaron con la inmigración y traían experiencia y cultura sindical adquirida en los países de origen. Las primeras organizaciones sindicales fueron de ideología socialista y anarquista (en las dos vertientes, roja y azul; la primera, violenta; y la segunda, pacífica y literaria, pero sobre todo huelguística). Las huelgas frecuentes muchas veces eran con desenlaces dolorosos como "la semana roja", "la huelga de inquilinos" y, en la campaña, "El Grito de Alcorta", en 1912 . Se presume que los hechos desatados en este tango fueron en el marco de la llamada "Semana Trágica" de 1919. Mario Battistella (cuyo verdadero nombre fue Mario Z. Battes Stella) letrista de este tango, nació en Verona, Italia, llego a Argentina hacia 1910, el año en que comenzaban a conocerse los primeros tangos de Enrique Pedro Delfino ("Delfy"). Delfy, responsable de la música de este tango, conoció muy bien la deportación de extranjeros -militantes sindicales y otros, porque durante su niñez y parte de su juventud tuvo las vivencias de la aplicación de la negra ley de residencia ("la ley patronal"), sancionada a tal efecto. Entre 1902 y 1916 comenzó la primera etapa de esta famosa ley, la 4.144, denominada de "residencia", para deportar activistas y trabajadores extranjeros. "Al Pie de la Santa Cruz" relata la desdichada experiencia de un obrero deportado. Al igual que "Naipe marcado" sufrió un reemplazo en su letra por parte de la campaña iniciada por la dictadura del 43. La versión de Alfredo De Ángelis con la voz de Carlos Dante de 1946, muestra la inminente sustitución por considerarse inmorales o negativas para el idioma o para el país: "Declaran la huelga, hay hambre en las casas. Es mucho el trabajo y poco el jornal... Y en ese entrevero de lucha sangrienta, se venga de un hombre, La ley patronal" fue cambiada por: "Corría la caña y en medio del baile la gresca se armó. Y en ese entrevero de mozos compadres un naipe marcado su audacia pagó.".

Sobre el final otro sensacional tango con música de "Delfy" y letra de Mario Rada, "Araca la cana!". Otra gran vidriera de la influencia del lunfardo, tan imponente, que se ha convertido en una "sublengua" que se montó en lo popular y también entre delincuentes. En esta pócima que es el lunfardo, se mezclan entre si diferentes dialectos especialmente de italianos, pero también portugueses, españoles y franceses. Es sabido que en Argentina "cana" significa policía. "Araca", es una voz de alerta, un llamado de atención. Proviene del caló aracatanó: guardián (término usado para advertirse entre los presos entre sí  acerca de la proximidad de un guardián. Este tango se realizó para la película "Los tres berretines", estrenada el 19 de mayo de 1933. El sencillo argumento de la película se basa en los tres fervores (berretines) de los porteños: El tango, el fútbol y el turf. Luis Sandrini protagoniza la parte en que aparece este tango, quien se pasa todo el tiempo silbando la melodía de este tango. En la letra de "Araca la cana!" aparece la palabra "bardo", tan utilizada al día de hoy, mas de 80 años después. "...Yo que al bardo me he jugao entero el corazón..." en este contexto, significa jugarse sin motivo alguno. Algo así como decir: "me he jugado el corazón sin ninguna necesidad".



Lista de Temas:

1. Taconeando
2. Yo No Se Que Me Han Hecho Tus ojos
3. Padrino Pelado
4. Giuseppe El Zapatero
5. Senda Florida
6. Al Mundo Le Falta Un Tornillo
7. Si Se Salva El Pibe
8. Salto Mortal
9. Calor De Hogar
10. Bandoneón Arrabalero
11. Rosa De Otoño
12. Lo Han Visto Con Otra
13. Naipe Marcado
14. Al Pie De La Santa Cruz
15. Una Lagrima
16. Araca La Cana
17. Corazón De Papel
18. No Te Quiero Mas


Download | Descargar









Otras Gardelerias de LGV:

Volumen I: "Su Buenos Aires Querido"
Volumen II: "Amores Difíciles"
Volumen III: "Gardel en Barcelona"
Volumen IV: "Las Mujeres Aquellas"
Volumen V: "Eran Otros Hombres"
Volumen VI: "Anclao en Parìs"
Volumen VII: "Gardel en Nueva York"
Volumen VIII: "Garçonnière, carreras, timba... "
Volumen IX "Criollita Decí Que Sí"
Volumen X: "Gardel Por El Mundo"
Volumen XI: "Pobres Chicas"
Volumen XII: "Aquellas Farras"
Volumen XIII: "Cuídense Porque Andan Sueltos"
Volumen XIV: "Tomo Y Obligo"
Volumen XV: "Bandoneón Arrabalero"

No hay comentarios: