viernes, 29 de abril de 2016

Carlos Gardel - Cuídense Porque Andan Sueltos (Su Obra Integral Vol. 13)


Decimotercera entrega de la obra integral del zorzal criollo. Una vez mas ahonda en una temática típicamente relacionada a la poética y a las armonías del mundo del tango y sus vertientes.
"Cuídense por que andan sueltos" es un desfile de personajes funestos facilmente reconocibles. Chantas, vagos, cirujas, fanfarrones, ladrones/as, gigolós y muchos mas se exhiben por las vidrieras de esta entrega.

Enseguida nos cautiva el excelente tango "Chorra" de Enrique Santos Discépolo en letra y música. Tango que luego también cantado por Edmundo Rivero, cuenta la particular historia de lo que podría ser una  "cama": ... "chorra...tus rebusques de mujer...Hoy me entero que tu mama "noble viuda de un guerrero", ¡es la chorra de más fama que ha pisao la treinta y tres!... Y he sabido que el "guerrero" que murió lleno de honor, ni murió ni fue guerrero. Entre todos me pelaron con la cero, tu silueta fue el anzuelo donde yo me fui a ensartar. ¡Chorros! Vos, tu vieja y tu papá...". La historia ideada en la cabeza de Discépolo se sabia que no esta basada en hechos reales. Sin embargo cuenta la leyenda que un carnicero del Mercado del Plata pensó lo contrario, lo que le llevo el susto de su vida. El compositor estaba un día en la esquina del mencionado mercado, cuando se le acercó un hombre alto y fortachón con delantal de carnicero y una gran cuchilla en la cintura, que sin vueltas le pregunta: ¿Usted es Discépolo?. Si señor, le responde Enrique, a lo cual el carnicero increpó: ¿Quién le contó a usted lo que me paso con la sinvergüenza de mi mujer…y además quien le dijo que podía contárselo a toda la ciudad?”. Ante este sobresalto, Discépolo intentaba explicarle de la manera mas cordial posible que su historia era inventada, pero el carnicero de repente lo sorprende y al borde del llanto, le comenta: “Gracias a usted me he vengado amigo, usted dijo la verdad y ahora todos saben lo mala que esa mujer fue conmigo, gracias”.

Como varias de sus composiciones de clara prosa gauchesca, Francisco Brancatti le pone letra a un reconocido tango de 1930 de Rafael Rossi que luego también seria interpretado por Julio Sosa y por Roberto Goyeneche años mas tarde, "Contramarca". Este tango esta literariamente construido sobre una metáfora que asemeja la "contramarca", o segunda marca del ganado, con el hecho de que una mujer abandone a un hombre por otro y pretenda luego retornar junto al primero. Sin embargo, tranquilamente parece también comparar a esa marca con la herida del clásico "facón" (cuchillo): "China cruel!...A que has venido?. Que buscas en este rancho?. Si pa' mí fuiste al olvido y vive ya más ancho mi gaucho corazón y esa flor que mi cuchillo te marcó bien merecida...".
Algo parecido ocurre en el inigualable tango "De puro guapo" de Rafael Iriarte y Juan Carlos Fernández Díaz que nos describe literalmente un asesinato en medio de lo que parece ser un salon de baile. Un tango de casi tres minutos que no deja captar nuestra atención ni un solo minuto por el suspenso de los hechos relatados. Bastará con oir entre sus lineas: "En medio del conventillo se ha parado un compadrito... Nada le importa que allí se baile, él a bailar no ha venido, busca a aquella que lo ha herido en medio del corazón..." Mucho tuvo que ver Gardel con la creación de este tango. Amigo tanto del compositor de la música, el guitarrista Rafael Iriarte como del letrista Juan Carlos Fernández Díaz. Cuenta este ultimo que conoció a Gardel en el Teatro Nacional presentado por Rafael Iriarte a quien conocía de hace años. Hablaban de la grabación de un tango cuando el mismo se hizo presente cumpliendo una cita con el guitarrista para ir a jugar una partida de billar. Fue, pues, una casualidad. Le recitó la letra de “De puro guapo” que no tenía música y Carlitos le pidió a Iriarte que se la pusiera porque quería cantarla, pues le gustó mucho.

Con "Muñeca Brava" Enrique Domingo Cadícamo introduce en el lunfardo (y así enriquece nuestro lenguaje para siempre) los denominados llamados galicismos del francés, como "madame", "frapé", "gigoló o "biscuit". Diferentes conceptos podemos tener sobre la palabra "muñeca" ya que en el diccionario de la lengua española hace alusión como a una mozuela frívola y presumida. Y en Argentina es sabido que refiere a una mujer hermosa. En este tango, ambos conceptos vienen como anillo al dedo. Otro aspecto o innovación a destacar entre la lírica de Cadícamo es que adaptó el Trianón del Paque de Versalles a Villa Crespo del "Negro Cele" donio Esteban Flores. Los Trianónes franceses fueron unas mansiones reales. La primera construida por Luis XIV y la segunda por Luis XV; un Trianón grande y otro pequeño (éste ultimo fue el preferido de María Antonieta). A los argentinos nos parece común escuchar esos galicismos y mas aun en los tangos, inclusive sin conocer su significado. Entonces se encargó de reemplazar por ejemplo:  "mina" por "madame", "frío" por "frapé", "proxeneta" o "caralisa" por "gigoló" y "galleta" por "biscuit", o bien, de utilizar distintas palabras por rima o para evitar repeticiones o enriquecer el idioma. Luego está la palabra "Che" que demuestra  la influencia de otros idiomas en el español que se habló en nuestro país desde antiguo. Por estudios de el poeta del lunfardo José Gobello que descubre citas en el antiguo castellano. También se afirma que el primero en emplear "Che" fue Esteban Echeverria en su obra "El matadero". En la lengua araucana, "che" significa "hombre", "gente", aunque solamente se emplea como sufijo: por ejemplo, en tehuelche, "hombre del sur". Che pertenece al país, pero particularmente al sur de él y al sur de la provincia de Buenos Aires y, asimismo, a algunas regiones de España, como Valencia.

La congoja desmesurada de otro gran tango "Como abrazado a un rencor" describe un dolor y una confesión sin precedentes. La letra de Antonio Podestá parece presentarse como el epitafio de un malviviente. Sigue el desfile de personajes en "Cara Rota" el típico muchacho que vive "de arriba" o la trepadora de "Cachadora" (aquí se utiliza una vez mas otro galicismo como "voiturette" para hacer referencia a un automóvil deportivo descapotable). 
"Mala entraña", tango escrito por el Negro Celedonio Flores en 1927, con música del compositor afroargentino Enrique Maciel tuvo sus gratas grabaciones de por ejemplo Juan Carlos Godoy, Claudio Bergé, Rubén Juárez y dos veces por el gran Edmundo Rivero (una con guitarras y otra orquestada). Fue estrenada por Gardel el 21 de junio 1927 con guitarras de Ricardo y Barbieri. El personaje de este tango es un reo, hombre de la noche, del llamado "universo del barrio de Flores" con cierto prestigio por su pinta o por su facha. Esta dicotomía se vuelve a presentar cuando luego en la segunda estrofa se canta: ... "Mezcla rara de magnate, nacido entre el sabalaje, vos sos la calle Florida que se vino al arrabal. Compadrito de mi barrio que sólo cambió de traje, pienso siempre que te veo tirándote a personaje, que sos un mixto jaulero con berretín de zorzal”. De allí esa relación o ese contraste entre el arrabal y Florida, el arrabal reo y popular y la calle Florida elegante y discreta. Y como no podía faltar otro elemento constante en la letras tangueras: la madre. La madre, está presente, aunque esta vez el personaje no se quiebra ante su "santa viejita", por el contrario, su muerte no altera en lo más mínimo, su expresión es helada, indiferente. Así y todo vale mencionarlo por que su dureza rompe con ese estereotipo.

Otro gran aporte de Cadícamo es "Compadrón", la letra juega con unas lindas rimas en su estribillo: "Compadrón, cuando quedes viejo y solo (¡Colo!) y remanyes tu retrato (¡Gato!)...". El "compadrón" era el podio mas bajo de los tres términos "compadre", "compadrito" y "compadrón". Estas son algunas apreciaciones de la interesante reseña de el escritor Marcos Aguinis, en "El atroz encanto de ser argentinos", sobre estos tres personajes y del "malevo".
El compadre era el hombre prestigioso por su coraje y su mirada. Muchas veces aparecido en obras de Jorge Luis Borges, el compadre era una especie de héroe que actuaba al margen de la policía resaltaba la contradicción que parecía existir entre las leyes oficiales y su aplicación deforme. Siempre vestía de negro con pañuelo blanco con la inicial bordada y una chalina de vicuña sobre los hombros. Obviamente que su arma era el facón que mantenía bajo la ropa, pero en actitud de alerta. Despreciaba el trabajo, al igual que el hidalgo, el conquistador y el gaucho.  Se batía a muerte si le miraban a su mujer. Se contorneaba al caminar, evocando el minué (paso que modernizó e incorporó al tango). Aventaba la ceniza del cigarrillo con la uña del dedo meñique, con afectación de gentil hombre. Era normal que alquilara sus servicios a algún partido político y realizaba las tareas encomendadas, con total lealtad. Generalmente vivía sólo y era tan parco para hablar, que generaba miedo, además de incógnita. El "compadrito" era una disminución del anterior. Mientras que el compadre se esforzaba por mantener una imagen leal, pulcra y justiciera, el compadrito utilizaba un lenguaje vil y con aires de fanfarrón o "chanta"; se desvivía por hacerse notar: exageraba sus ademanes y su vestuario. Al momento de la pelea elegía siempre hombres que no sabían pelear, generalmente bien vestidos, a quienes envidiaba, considerando que al humillarlos en la disputa, aumentaría su prestigio. Cuando caía en apuros no dudaba en desenfundar el revólver, actitud de miedoso que jamás hubiera protagonizado el compadre. Para ganar dinero no alquilaba sus servicios al comité político, donde había riesgo y lealtad, sino que prefería el camino más cómodo y seguro de convertirse en "cafiolo" o rufián: conquistaba y sometía a dos o más mujeres, que trabajaban para él; a veces se enamoraba de una e ellas. El "compadrón" ocupaba un peldaño más bajo aún; era ventajero, cobarde y desleal. Ganaba dinero como soplón de comisarías. Traicionaba a su familia, sus amigos y su barrio por una moneda. Empilchaba hasta el grotesco y voceaba virtudes inexistentes; la mentira era su constante. El "malevo" representaba la degeneración absoluta; ni siquiera su nombre deriva de la raíz padre o compadre, como los anteriores. Abusaba de mujeres, niños, viejos y cuanto ser débil se cruzara por su camino. Huía ante la amenaza de una pelea; se burlaba de los que se asustaban cuando llegaba la policía a un conventillo, pero se escondía a la hora de la requisa. Era un indeseable en todos lados, salvo en los sainetes, único sitio donde se lo quería porque hacía reir.

El humor en el tango estuvo siempre presente, como para recordarnos que no todo es tristeza, melancolía, dolor y frustración. Por nombrar algunos nos encontramos al tango “Al mundo le falta un tornillo” de Cadícamo y J. M. Aguilar o “Qué vachaché”, “Qué sapa señor” y por supuesto “Cambalache” todas de Enrique Santos Discépolo. "Haragán" un tango de 1928 de Enrique Delfino y Manuel Romero, es uno de los mas graciosos jamas registrados. En su letra amalgama sátira y humor, cuando describe a una mujer “tirándole la bronca” a su pareja, que no quiere “laburar”. Entre sus lineas mas graciosas: "Haragán, si encontrás al inventor del laburo, lo fajás..." o "El día del casorio dijo el tipo'e la sotana: "El coso debe siempre mantener a su fulana... Y vos interpretás las cosas al revés, ¿que yo te mantenga es lo que querés? Al campo a cachar giles, que el amor no da pa' tanto. A ver si se entrevera, porque yo ya no lo aguanto... Si en tren de cara rota pensás continuar, "Primero de Mayo" te van a llamar.".


Lista de Temas:

1. Chorra
2. Farabute
3. Contramarca
4. Cualquier cosa
5. De puro guapo
6. Fayuto
7. Muñeca brava
8. Como abrazado a un rencor
9. Cara rota
10. Cachadora
11. Mala entraña
12. Compadrón
13. La mentirosa
14. Haragán
15. Aquel tapado de armiño
16. Machete
17. Incurable
18. El ciruja

Volumen XIII: "Cuídense Porque Andan Sueltos"

1 comentario:

Paul Burton dijo...

Gracias por este gran momento de historia en canción.
Thanks so much for this wonderful collection of music.
Much appreciated. A real treasure trove.
Gracias, amigo.
pburton